Si bien en mi primer post introducía el Neuromarketing, hoy continuamos con este segundo post de introducción enmarcado en la sección de Marketing emocional en el que veremos a qué se refiere esto del marketing emocional y sus implicaciones/beneficios en la estrategia de la empresa, especialmente en lo que a comunicación se refiere.

El objetivo de este post no es otro que el de enmarcar el marketing de emociones de una manera básica y sin entrar aún en conceptos más técnicos.

El MARKETING EMOCIONAL

Como sabemos uno de los objetivos del marketing es crear relaciones orientadas al largo plazo con los clientes, esto es, fidelizar. Para ello existen estrategias básicas como pueden ser precio, diferenciación o calidad, pero… y si conseguimos fidelizar a través de los sentidos, llegando a la parte más emocional de nuestro consumidor, de ésto y más va el marketing emocional o marketing de emociones.

Por tanto, se trata de alcanzar la parte más emocional de nuestro cerebro, que por otra parte es la más dominante ya que alrededor de un 88% de las decisiones que tomamos a diario están basadas en procesos irracionales/emocionales. El marketing emocional se basa en promover sentimientos o emociones hacia la marca en pos de generar un posicionamiento favorable hacia la misma, creando así valor para la estrategia de branded content.

LAS EMOCIONES

Para lograr manejar las emociones y crear nuestra estrategia se hace necesario conocer las emociones y sus implicaciones. En este punto se hace necesario recalcar que “cada maestrillo tiene su librillo”, y en este sentido la definición de las emociones puede variar según que autor. Uno de mis preferidos es Daniel Kahneman, y me basaré en la descripción que él hace en su libro “Pensar rápido, pensar despacio”.

Tras la definición de las 14 emociones irreductibles de Sócrates, las cuales eran: el miedo, la bondad, la amistad, la confianza, la vergüenza, la desvergüenza, el desprecio, la envidia, la calma, la emulación, la compasión, la enemistad, la ira y la tristeza. Paul Ekman definió las 6 emociones básicas, que son : tristeza, alegría, asco, sorpresa, miedo e ira. 

marketing-emocional

Se hace necesario este breve repaso por el mundo de la psicología ya que el marketing emocional está estrechamente ligado a la psicología emocional.

Pero… ¿ cómo analizarlas ? Pues bien, en este punto entra en juego el Neuromarketing, ya que cada emoción se genera en una parte de nuestra corteza cerebral y el Neuromarketing descifra en qué parte y qué emoción se está generando, dependerá pues del objetivo que tengamos conseguir generar una u otra.

CONCLUSIONES

El marketing emocional pretende fidelizar al cliente a través del reconocimiento y generación de la emoción deseada, porque es el recurso más fuerte y perdurable que se puede generar. Recordemos que el cerebro límbico encargado de generar las emociones escapa a nuestro control racional, por lo que el consumidor no tendrá activado ese muro anti-publicidad fruto de la saturación a la que los medios nos tienen sometidos.

Podemos ver unos cuantos ejemplos de campañas de marketing emocional a continuación, como siempre Coca-cola o Ikea están en cabeza en ese sentido.

  • – Ikea “La otra carta” campaña de navidad España 2014, difícil no sentir cuando vemos esta campaña.

  • – Coca-cola y su ya sabida y tremendamente exitosa relación con la felicidad.

Si queréis seguir descubriendo sobre este tema os recomiendo daros una vuelta por el blog de Élia Guardiola Serendipia.

Espero que hayáis disfrutado y que este post haya servido para ayudar a entender un poquito mejor el marketing emocional más básico.

Nos vemos en mi siguiente post, ¡gracias!

 

¿Quieres dejar un comentario?

Please enter your comment!
Please enter your name here